“Un niño que lee es un adulto que piensa” (anónimo)

Y es que cuando nuestros hijos leen o les leemos cuentos infantiles, abrimos en sus mentes el gran ventanal de la imaginación. Un ventanal poderoso y necesario para que desarrollen una serie de capacidades que les ayudaran a crecer con una mente sana y a desarrollar todo su potencial como persona.

A través de los cuentos infantiles y de sus historias los niños descubren, entre otras cosas, un gran abanico de emociones. Gracias a ello pueden conocer y gestionar las suyas propias, aceptándolas y reconociéndolas para poder resolver sus problemas interiores según van creciendo.

También adquieren de conocimientos, a través de los cuales descubren el mundo que les rodea de forma amena y lúdica, cercana a su pensamiento y necesidades de descubrimiento.

 

¿Cuentos infantiles imprescindibles?

Es una pregunta que me hacen mucho, sobre todo como maestra. Y dada la amplia variedad y la inmensa cantidad de novedades de gran calidad que no paran de salir, sólamente puedo responder una cosa: Aquellos que tienes a mano y te encante leerle a tus hijas una y otra vez hasta que los cuentas de memoria; los que te hacen imaginar de forma vívida lo que te están contando.

Y si, es una respuesta muy amplia, pero es la que doy. Lo primero por la importancia de que sea un libro que tengas a mano y lo segundo porque sea un libro que te gusta. De esa manera podrás trasmitírselo a tus hijos al leérselo y, ellos mismos lo leerán más adelante con algo de esa vivencia que les trasmitiste.

(Más adelante, si tengo la oportunidad de volver a colaborar con este tipo de artículos, podemos hablar de algunos cuentos infantiles con los que trabajar algunos temas concretos)

 

Porque los cuentos sanan, los cuentos divierten y con los cuentos aprendemos. Por eso lo mejor que puede tener un niño entre las manos es un cuento.

 

Elisa Narváez Rollán

Maestra de educación infantil y madre de dos niñas